Bienes inmuebles, muebles e inmateriales declarados Bien de Interés Cultural, Catalogado, Inventariado y Monumento de Interés Local por el Gobierno de Aragón y los ayuntamientos
La iglesia consta de nave única de planta rectangular dividida en cinco tramos con dos capillas laterales comunicadas entre sí en el lado de la Epístola, a modo de pequeña nave lateral, y rematada con cabecera plana. Se añadió otra capilla a los pies, de planta cuadrada. Se cubre con bóvedas de crucería simple con clave, ceñidas por arcos perpiaños apuntados que apean en fuertes pilares.
En el muro norte tiene altares abiertos entre los contrafuertes y cubiertos por arcos apuntados; los del muro sur se eliminaron al abrir las capillas. Un banco corrido sirve de base a los altares. En el último tramo de la nave se sitúa el coro alto de madera que cuenta con banco corrido y se ilumina por medio de un óculo. Bajo el coro se encuentra la puerta de la ermita, flanqueada por el correspondiente banco corrido. La decoración se reduce a las ménsulas de arranque de las nervaduras y a las claves de cada tramo. Las ménsulas se decoran con motivos vegetales de la flora local; las claves ostentan los escudos de los prelados que presidían la sede zaragozana durante las distintas épocas de la construcción, salvo en el caso del tercer tramo que se decora con tema geométrico de cuadrilóbulo enmarcado por ondulaciones.
La ermita cuenta con tres capillas, dos en el lado de la epístola y una en el lado del evangelio a los pies de la nave.
Las capillas del lado de la epístola son de planta cuadrada y de mayor tamaño y menor altura que los tramos de la nave. Están comunicadas entre sí por dos gruesos arcos. La primera se cubre con bóveda de crucería sexpartita y se ilumina mediante un óculo en el muro sur; abre a la nave con arco moldurado y decorado, con columnas dobles a ambos lados y capiteles con decoración vegetal, al igual que las ménsulas; la clave muestra el escudo de D. Dalmacio de Mur. La segunda capilla tiene bóveda de crucería sencilla y presenta un pequeño vano rectangular en el muro sur y banco corrido; sólo tiene decoradas dos ménsulas, una con motivos vegetales y la otra con dos bustos; la clave ostenta un gran escudo muy deteriorado que, según Cañada Sauras, sería de D. Alonso de Aragón. Al exterior ambas capillas se refuerzan con gruesos contrafuertes que equilibran la pendiente del terreno; la primera capilla tiene dos y la segunda sólo uno y de peor factura. El óculo, en el muro de la primera capilla, presenta derrame y tracería de tres trilóbulos. La capilla del lado del evangelio tiene planta cuadrada e igual anchura que el quinto tramo de la nave, al que se abre con grueso arco. Se cubre con crucería simple, partiendo los nervios directamente del muro; la clave tiene un escudo pequeño y de tosca labra que corresponde a D. Dalmacio de Mur, si bien Siurana Roglán considera que la capilla es posterior a la época de este prelado, la hipótesis de la construcción de esta capilla es que sea obra del pueblo posterior a la prelatura de Dalmacio de Mur y que se pusiera el escudo en la clave de Dalmcio de Mur en su honor.
La portada se abre en la fachada de los pies. Es muy sobria, tanto en composición, como en decoración. Es en arco de medio punto dovelado. Una serie de arquillos calados de traza muy cuidada, se dispone sobre el bocel, aunque varios han desaparecido. Arco y molduras arrancan de impostas que apoyan en dos finos baquetones tallados en el propio muro.
Sobre la portada se sitúa un gran óculo que ha perdido casi totalmente su tracería. La fachada se corona con una pequeña espadaña.